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  Celebramos el Día Mundial del Braille 2018 (Comisión Braille Latinoamericana)
 
 
 
 
  Celebramos el Día Mundial del Braille 2018
 
  Comisión Braille Latinoamericana (CBL)
 
Un nuevo aniversario del natalicio de Louis Braille nos encuentra otra vez ante la necesidad de reafirmar nuestra convicción ratificada en abril de 2016 a través de la resolución aprobada unánimemente por la Asamblea General de ULAC: el braille es el único sistema de lectoescritura de que disponemos nlas personas ciegas.
 
El paso del tiempo nos plantea cambios de paradigmas y formas de empleo del braille. Si bien se producen, y se leen, obras que comprenden varios volúmenes, es diferente el modo de producción. En las editoriales, los medios electrónicos han suplido a la elaboración  manual, casi artesanal, de tales volúmenes. Las editoriales no son la única fuente de producción braille por estos medios, sino que hay impresoras en escuelas y también las hay de uso personal.
 
Por otra parte, hoy el sistema braille no sólo es útil para estudiar o leer libros y publicaciones periódicas. Aparece en las botoneras de los ascensores, en señalética de la vía pública, en las cajas de algunos medicamentos, en la transcripción de facturas de servicios, etc.
 
Ahora bien: ¿de qué serviría todo esto si las personas ciegas no se interesaran por aprenderlo?
 
El creciente auge de las nuevas tecnologías generó situaciones contradictorias: mientras por un lado salieron al mercado impresoras que posibilitan un más rápido y cómodo proceso de elaboración de material braille, por otro la necesidad de acceder a la información en breve tiempo y de manera más cómoda ha provocado el empleo generalizado de los lectores orales de pantalla, que aleja de la lectoescritura braille a muchas personas. Hoy se los emplea incluso para acceder a libros en formato digital, lo cual está muy bien, siempre que ello no derive en el abandono del braille.
 
La línea braille, que reivindica a nuestro sistema de lectoescritura a través de nuevas tecnologías, tiene aún un costo que la torna prácticamente inalcanzable para la mayoría.
 
No podemos pensar en el sistema braille sin tener presente el contexto. No es la realidad actual la misma que hace sesenta o setenta años.
 
Las personas con visión normal también leen menos textos impresos en papel. Es muy difundida hoy la lectura de obras literarias mediante dispositivos electrónicos. Sin embargo, la acción de leer por parte de quienes lo hacen con sus ojos de esta manera no difiere esencialmente de la lectura de un texto impreso en papel.
 
En cambio, el acceso a un texto a través de un lector oral de pantalla se efectúa mediante un proceso muy diferente: nos lee el lector de pantalla. Más aún, si evitamos que éste pronuncie los signos de puntuación y dejamos que los denuncie a través de la entonación, permitimos que quien programó el lector esté de algún modo interpretando por nosotros el texto.
 
Se piensa en el braille sólo como medio de comunicación y acceso a la información; y vaya si lo es, pero además de eso, es un factor que contribuye a una mejor independencia.
 
Se cree que con los medios tecnológicos alcanza y nos preguntamos: ¿Es posible para quien nunca ha leído sino a través de un lector de pantalla identificar correctamente las palabras, las letras, los signos de puntuación? ¿Puede alguien presuntamente alfabetizado de ese modo escribir un texto sin errores ortográficos o sintácticos? Claramente no. Es prácticamente un analfabeto.
 
Hablamos de la ortografía. ¿Y cómo podría abordarse el estudio de un idioma, sobre todo de aquellos -como el inglés- donde la fonética difiere según el contexto? Resultaría sumamente agotador aprender a escribir mediante la única guía del lector oral de pantalla.
 
¿Y qué decir de los sordociegos que a través de este sistema maravilloso han encontrado una estupenda forma de comunicarse, instruirse, cultivarse y poder identificar objetos con independencia?
 
En este Día Mundial, desde la Comisión Braille Latinoamericana (CBL) de ULAC ratificamos lo expresado el año anterior sobre la necesidad de promover la difusión y el correcto empleo del braille, a través de su enseñanza por parte de docentes debidamente calificados y de la implementación de medidas que garanticen la calidad de las publicaciones en este sistema.
 
 
 
Comisión Braille Latinoamericana (CBL)
 
Integrada por: Juan José Della Barca (Argentina), Regina Caldeira de
Oliveira (Brasil), Carlos Pontaza (Guatemala) y Norma Toucedo (Uruguay),
bajo la coordinación de la Secretaria de Educación y Cultura de ULAC,
Rosario Galarza (Perú).
 
 
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