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  Del Pergamino a la Computadora (Félix Gende Río)
 
 
 
 
  Del Pergamino a la Computadora
 
  Félix Gende Río
 
Ideas generales sobre el sistema Braille
 
Un poco de historia.
 
Son muchos los ciegos que a lo largo de la historia dejaron constancia de su saber y cultura: Demócrito, Menedemo, Menarco, Homero, Cornelio Aufilio, Diodoto el Estoico, Shin Mien, Jehuda Halevi, etc.; pero no en todas las épocas y culturas se ha tomado la educación de los ciegos como una tarea sistemática y cotidiana.
Se puede considerar que la concienciación en la posibilidad de educación del ciego aparece con Valentín Haüy, nacido en Saint Just en 1.746,  cuando funda en París el Instituto de Jóvenes Ciegos en el año 1784.
Haüy comienza utilizando el sistema inventado por Mª von Paradís, (Viena 1.759), y posteriormente inventa su propio sistema de escritura, adoptando la letra romana como fundamento del mismo. En 1.827 se imprime el Evangelio de San Juan por Gou en Edimburgo. En 1832 en Londres, se imprime por Lowther en este sistema el Evangelio de San Mateo.
 
Al sistema de Haüy, por su dificultad de percepción táctil y excesivo espacio que ocupaba, pronto le siguieron nuevos intentos investigadores como el taquigráfico de Lucas, modificado por Zamorano; el estenográfico fonético de Frere y el de Moon que simplificaban los trazos y reducían el espacio ocupado por la escritura.
 
 
SISTEMA LLORÉNS
 
Pedro Lloréns y Llachós, en 1.856 fue nombrado Profesor de enseñanza primaria de la Escuela de Ciegos de Barcelona implantando un nuevo sistema de lectura y escritura para ciegos que lleva su nombre.
 
El sistema Lloréns, semejante a los caracteres romanos mayúsculos a excepción de las letras b, d, q, tiene un trazado de forma menos dificultosa que los de Haüy, Foucault o Moon.
 
Dentro de este mismo tipo de sistemas de escritura se pueden reseñar los sistemas de Alston y Mascaró.
 
Aniceto Mascaró y Cos, nacido en 1.812 en Lladó, (Girona), médico y político. Desplazado a Lisboa como eminente oculista, creó una revista para ciegos con su propio sistema.
 
La auténtica revolución en los sistemas de escritura para ciegos comienza con la aparición de los sistemas anaglip-tográficos: sistemas de escritura mediante puntos en relieve que representan las letras del alfabeto, signos de puntuación, notas musicales, números, signos matemáticos, etc.
 
Dentro de estos sistemas anagliptográficos podemos señalar los de Wait, Smith, Umbert, Abreu, Braille....
 
 
SISTEMA ABREU
 
Gabriel Abreu, ciego de nacimiento,  músico español, educado en el Colegio Nacional de Ciegos y Sordomudos de Madrid, fue profesor de solfeo y piano de este mismo Centro y creó, basado en el sistema Braille, un método musical, cuya innovación más importante consiste en el empleo de ocho puntos distribuidos en 2 columnas de cuatro. Este sistema según los músicos ciegos sería de los más claros, expresivos y fáciles de leer.
 
 
SISTEMA BARBIER
 
Carlos Barbier nació en Valenciennes el 18 de mayo de 1.767, estudió en una academia militar, donde posiblemente conoció a Napoleón, emigró a América. Se apasiona por la escritura rápida y secreta, sobre todo con fines bélicos.
 
No se sabe con certeza, pero es muy posible que Barbier conociese un sistema atribuido al Padre Lana de 1.670, que aparece en 1.803 publicado por d'Arnobat "Ensayo sobre algunos descubrimientos aparentemente nuevos, de los que la mayoría tienen varios siglos de edad". Lo que sabemos es que Barbier creó su sistema sonográfico componiendo un cuadro en el que distribuyó las letras y sonidos en una tabla de 6 filas y 6 columnas.
En 1.819, Barbier presenta en el patio del Louvre, en el Museo de Productos de la Industria, una máquina que permite grabar sin ver la escritura de combinaciones. Se supone que es en este lugar donde entra en contacto con los alumnos ciegos que estarían demostrando sus habilidades ante el público y donde, por primera vez, piensa en la posibilidad de que su sistema puede ser aplicado a la enseñanza de ciegos. Tengamos presente que es en este mismo año en el que Luis Braille entra en el Instituto de Jóvenes Ciegos.
 
Barbier realiza estudios sobre el sistema sonográfico y en 1.821 presenta en la Institución Real de Jóvenes ciegos, después de haberlo experimentado con algunos, su sistema con la intención de que sea adoptado como método de escritura y lectura.
 
Como hemos dicho más arriba, representó los signos mediante dos columnas de seis puntos, donde el número de puntos de la primera columna representa la fila en que se encuentra la letra o sonido y el número de puntos de la segunda columna indica el lugar que ocupa.
 
 
SISTEMA BRAILLE
 
Luis Braille, nacido en 1.809, ingresa en la Institución de Jóvenes ciegos de París en el año 1819.
Conoce el sistema inventado por Barbier y trabajando sobre él va desarrollando el suyo propio que va experimentando con sus compañeros internos. Alrededor del año 1.825, ya tenía adelantado los primeros pasos  y en 1.827 se transcribieron en su sistema  unos fragmentos de "La grammaire des grammaires" y en 1.829,  "La grammaire"  de Noël y Chapsal. En este mismo año se publica el primer estudio de su método bajo el título "Procédé pour écrire les paroles, la musique et la plaint-chant au moyen de points, à l'usage des aveugles et disposés pour eux", en el que aparecen los primeros signos en seis puntos apoyados aún, en algunas de sus series, en trazos horizontales en la parte inferior y superior de los símbolos.
 
Se supone que tras diferentes pruebas y estudios prácticos en la publicación de su método en 1.837, ya desaparecieron estos trazos continuos.
 
El sistema "Braille básico" está fundamentado en las diferentes posibilidades combinatorias de seis puntos que constituyen el denominado "signo universal Braille", "cajetín completo" o "signo generador" del sistema.
 
Estos puntos estarían distribuidos dentro de  un rectángulo (cajetín) en dos columnas verticales de tres puntos cada una.
 
Numerados del siguiente modo:
-En la parte izquierda del rectángulo y de arriba abajo; 1, 2, 3.
-En la parte derecha del rectángulo y también de arriba abajo; 4, 5, 6.
 
Las dimensiones del cajetín no están estandarizadas, de modo que dependiendo de las impresoras, pautas, regletas u otros métodos de escritura que se empleen, sus medidas pueden variar sensiblemente. Sin embargo se mantienen unas proporcionalidades entre la distribución de puntos dentro del cajetín, de tal modo que la distancia que existe entre los puntos 1 y 2, 1 y 4, 2 y 3, 2 y 5, 3 y 6, 4 y 5, 5 y 6 será siempre la misma.
La distancia de las diagonales entre los puntos 1 y 5, 2 y 6, 2 y 4, 3 y 5, estará determinada por las medidas entre los puntos consecutivos horizontales y verticales.
La distancia entre los puntos 4, 5, 6 de un cajetín y los puntos 1, 2, 3 del inmediato, será superior a la existente entre puntos contiguos horizontales o verticales del mismo cajetín, sin por ello alcanzar la dimensión de la distancia de las diagonales de los puntos contiguos de un mismo cajetín.
La separación entre renglones consecutivos será la misma  que exista entre los puntos 1 y 3 o 4 y 6.
Las medidas originarias empleadas inicialmente por el propio Luis Braille eran aproximadamente de 3,5 mm. de ancho, 7 mm. de alto y separación de 2 mm.
 
En la escritura de las imprentas más usadas actualmente las distancias entre puntos es la siguiente: 
La distancia entre puntos contiguos en sentido horizontal o vertical es de 2,5 mm. 
La distancia entre puntos diagonales próximos es de 3,536 mm.
La distancia entre los puntos 1 y 6, 3 y 4 es de 5,590 mm.
La distancia correspondiente entre los puntos 4, 5, 6 de un cajetín y el 1, 2, 3 del inmediato es de 3,5 mm. Bien es cierto que se puede hacer Braille con dimensionesmás reducidas, pero siempre guardando la proporcionalidad expresada.
 
 
ANÁLISIS DE LA EVOLUCIÓN
 
Podemos diferenciar dos etapas importantes para encauzar la metodología del aprendizaje del Sistema Braille en general, y de las Matemáticas especialmente:
 
A) La que podíamos denominar Etapa de la representación gráfica en relieve.
Se corresponde con los primeros años de que se tiene información, en la que se realizan planchas con los caracteres de los distintos sistemas ideados, con poco contenido debido al tamaño de los símbolos, que dificultaban su lectura al estar hechos con trazos continuos representando, por lo general, la letra romana. Con esas planchas se confeccionaban una especie de macro libro de difícil manejo.  Pero nada se conoce de cómo los ciegos escribían, pudiendo considerar que estos intentos estaban básicamente encaminados a la lectura. La etapa se puede considerar concluida con la aparición de los sistemas anaglip-tográficos. 
 
B) Los puntos en relieve, una idea definitiva.
Seguramente fue Carlos Barbier el primero que combinó puntos y trazos en su sistema sonográfico, que le sirvieron de orientación a Luís Braille  en los inicios de su sistema. Sin duda, la percepción táctil es más nítida con el relieve de puntos, permitiendo la reducción del tamaño de los símbolos aproximándolo al de la yema del dedo facilitando la captación de sus formas sin necesidad de recorrer sus contornos.  Braille, de forma paulatina, fue eliminando trazos hasta culminar su sistema lectoescritor conformado únicamente por puntos.
 
Se construyen aparatos para la escritura manual: regletas y pautas de distintos tamaños y formas para la escritura del Braille, incluso el de ocho puntos propuesto por Abreu. Una excepción la ofrece el Sistema Ballú, para el que existe una regleta que permite escribir en relieve las letras del código visual.
 
Las imprentas de Braille, imprimían en planchas doble de zinc sobre las que se practicaban las correcciones previa a su impresión en papel; pero todos estos aparatos de escritura ponían de manifiesto un grave problema, la reversibilidad. Es decir, la necesidad de dar la vuelta al papel para poder leer de  izquierda  a derecha  , lo que se había escrito de derecha a izquierda.. 
 
Esta deficiencia se hacía más patente, si cabe, en La aplicación del sistema Braille a la práctica operativa de las Matemáticas, resultando engorroso en su desarrollo, lento en su ejecución y poco fiable; quedando casi exclusivamente relegado a la toma de datos y resultados alcanzados mediante el uso de otros métodos tales como el Cubarismo, el Taylor, la caja de aritmética, el ábaco,........
 
Hubo intentos loables para subsanar esta deficiencia. La regleta Pando, ideada por Matilde Pando, consta de un único renglón con 23 cajetines; la parte inferior que queda debajo del papel, en vez de surcos u oquedades, posee perfectamente dispuestos los seis puntos del sistema correspondientes a cada cajetín, a modo de pinchos. Se escribe con un punzón con una oquedad en la punta, permitiendo la escritura positiva, de izquierda a derecha   y su lectura renglón a renglón; el esfuerzo no alcanzó los resultados apetecidos.
La aparición de las máquinas de escritura para el Braille, marcan un hito en la metodología del aprendizaje, la destreza manual, fundamental en la escritura en pauta o regletas, pasa a un segundo plano adquiriendo mayor relevancia la coordinación mental;    los distintos recursos utilizados para las Matemáticas van perdiendo protagonismo quedando relegados a piezas de museo ante el auge que toma la operatividad directa en el papel. 
      
Finalmente, la irrupción de las nuevas tecnologías también tienen su incidencia en la enseñanza de ciegos: la tableta digitalizadora, aparatos tiflotécnicos con y sin línea braille incorporada, las líneas braille como periféricos de los ordenadores, los sintetizadores de voz, causan revolución en la metodología a seguir y exigen dedicación y creatividad en busca de herramientas que contribuyan a superar nuevos retos. Un ejemplo es la "Aplicación Lambda" para las Matemáticas, producto del trabajo llevado a cabo por una comisión integrada por ciegos representantes de cuatro países europeos, que interactúa entre el profesor y el alumno, transcribiendo las expresiones al código Braille, presentándolas bien en Braille computerizado, en voz o en Braille de seis puntos.
Por otra parte, se hace necesario un estudio para definir el cómo y cuándo se deben introducir las nuevas tecnologías en la educación, pues la vorágine tiflotecnológica puede atentar en contra del propio sistema Braille haciendo disminuir el número de usuarios del mismo con riesgo de potenciar el analfabetismo.
 
Como profesional de la Educación, a modo de conclusiones, me permito exponer unos criterios de actuación que podrán ser compartidos o no, pero que se fundamentan en una dilatada experiencia de trabajo en un centro específico con niños ciegos.
 
1.- La etapa Infantil.
Ha de estar consagrada al desarrollo de la motricidad, mediante juegos  que propicien el adiestramiento y la coordinación de movimientos, tales como: reconocimiento de objetos y formas, de texturas y grosores, pesos, diferentes tipos de engarce, atar y desatar, pase de cordones por ojales, enroscar y desenroscar, diferentes tipos de encajes de piezas, utilización de las pizarras perforadas con diferentes pivotes, ejercicios de prelectura y preescritura utilizando las regletas existentes o en su caso la carpeta didáctica denominada "signo Generador", Etc.,Etc.
 
2.- Educación primaria.
2.1.- En el primer ciclo, los objetivos primordiales han de ser la iniciación en las áreas instrumentales, con especial dedicación a la lectoescritura y la escritura de números.
 
El aprendizaje de la lectura y escritura han de simultanearse. La lectura, siguiendo alguno de los métodos existentes y que elegirá el profesor. 
La escritura, manejando la máquina de escribir braille, si es posible, porque permite un avance más rápido y elude el problema de la reversibilidad.
 
2.2.- En los ciclos sucesivos, el alumno debe superar los objetivos mínimos establecidos y en cualquier caso, seguir la programación individualizada que ha de realizar el profesor.
Se detecta cierta tendencia al desvío de la metodología específica aduciendo una inexistente igualdad con los compañeros no ciegos, pero nadie se atreverá a decir que no son precisas las adaptaciones de cierto material didáctico e incluso del propio currículo. En Matemáticas, por ejemplo, encontramos situaciones nada favorables para el alumno, muchas veces respaldadas por los propios libros de texto, que dejan mucho que desear desde que la transcripción no está hecha por profesionales especializados y no existe una corrección exhaustiva, al menos en España .El alumno debe acostumbrarse a indicar las operaciones a realizar, utilizando los signos de número y la simbología correspondiente; pero en la disposición de las cantidades para efectuar las operaciones, deben suprimirse  los signos de número.
De igual manera, las rayas de separación  entre operaciones y los resultados, la caja en las divisiones, etc., son obstáculos que encuentran los dedos y que dificultan y ralentizan la práctica operativa; deben sustituirse por una línea en blanco, más fácil de detectar al estar en un nivel más bajo que los puntos. Refiero este ejemplo, porque es un caso claro de mimetismo de la metodología no específica.
 
3.- En el tercer ciclo, niveles 5º y 6º, el alumno debe dominar el sistema Braille y el teclado de las máquinas de escritura. A mi juicio, es el momento de profundizar en el uso y el manejo de los aparatos tiflotécnicos y la mecanografía, pues a partir de la ESO., precisará utilizar el ordenador con los periféricos correspondientes.
 
De esta manera, el ciego debiera estar en condiciones de poder superar con éxito las dificultades que se le presenten en los estudios, derivadas de la propia ceguera. 
 
 
 
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